Relatos de paz y reconciliación
Bogotá, 4 de agosto de 2010.
Aventurarse a escribir es un ejercicio valiente y delicado, sobre todo, cuando se trata de plasmar la historia personal, y este es el ejercicio que desarrollaron un centenar de personas que están intentando volver a la vida civil después de haber participado en los grupos armados ilegales y que da origen al segundo volumen de Retomo la Palabra: Relatos de violencia y reconciliación.
Este proyecto de promoción de lectura y escritura, liderado por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe –CERLALC– y la Alta Consejería Presidencial para la Reintegración, que se viene desarrollando desde el 2007, le apuesta al poder transformador de la palabra como herramienta para alcanzar la paz.
Desde hace tres años, más de 80 promotores de lectura y escritura llegaron a los sitios más apartados de la geografía, se adentraron en el corazón rural de este país, y con sus libros debajo del brazo, se sentaron a leer. Como resultado de esta labor, aproximadamente 10 mil participantes y sus familias se acercaron a la literatura, y a través de ella expandieron el entendimiento, confrontaron antiguas certezas y educaron la memoria y la sensibilidad.
Luego, se adelantaron talleres de escritura creativa, como los que dirigió durante cuatro meses el Premio Nacional de Novela, Nahum Montt, en el departamento de Magdalena, en la región del Magdalena medio y en Bogotá, y quien tras la experiencia considera que la palabra retomada a través de la lectura y la escritura es un valioso ejercicio de ciudadanía.
Como resultado de los talleres, los desmovilizados escribieron sus testimonios de vida, que quedaron plasmados en el libro Relatos de violencia y reconciliación. Los capítulos que conforman este volumen responden a una estructura temática definida por la recurrencia de imágenes relacionadas con los matices de la violencia: su cotidianidad, sus leyendas, sus lenguajes, sus historias de amor y horror, sus tragedias y esperanzas.