Caravana por la convivencia Sanalbertence tuvo histórica participación
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El acto simbólico de la intervención comunitaria de la ACR le permitió a la comunidad descubrir entre sus vecinos talentos escondidos. Foto: Gustavo Figueroa. |
Más de mil quinientos sanalbertences salieron a las calles a unirse a la voz de convivencia, trabajo conjunto, paz y rechazo a la violencia. Este acto hace parte del trabajo en reconstrucción del tejido social que la Unidad de Trabajo con la Comunidad de la Alta Consejería para la Reintegración de la ACR, a través de su aliado estratégico en la región, La Escuela Galán, viene realizando en la zona.
Por Mariana Pinzón
9 de septiembre de 2009.
Realmente nadie sabía a ciencia cierta cuantos sanalbertences se unirían a esta caravana, la invitación se había publicitado por las emisoras locales, perifoneo radial y visitas personales a las diferentes instituciones.
La hora acordada de encuentro eran las 4 p.m. frente al parque lineal El Malecón, poco a poco, para sorpresa de todos, fueron llegando de todos lados niños, familias, ancianos, adolescentes; la caravana que inicialmente esperaba algunos centenares de participantes, se estaba convirtiendo en un gran río de música, risas y máscaras que superaba los mil caminantes y que era nutrida por más miembros en la medida en que iba avanzando.
Detrás de esta exitosa demostración de la energía que puede lograr un grupo de personas motivada por un ideal común, estaban las líderes comunitarias de los barrios Arevalo, Oasis, Villa Gladys y 1 de Abril, comunidades reconocidas por ser las más vulnerables del pueblo. “Lo que nos ha motivado a ser pioneras de procesos comunitarios ha sido la necesidad de ofrecerle un mejor entorno a la gran cantidad de niños que viven en nuestros barrios”, recalca una de ellas.
La caravana estuvo llena de símbolos, cada uno de los cuatro barrios organizadores llevaba una pieza del rompecabezas gigante del mapa de San Alberto, que fue armado en la Plaza María Consuelo Araujo, el punto de llegada. Una gran pelota inflada rebotaba entre el público invitándolo a integrarse a través del juego. Máscaras con una sonrisa pintada buscaban contagiar a los observadores con una nueva actitud de confianza entre unos y otros. Velas encendidas recordaban el camino de luz y paz que la comunidad está luchando por consolidar.
Jostin Ortega, líder juvenil de San Alberto, resalta el interesante proceso de liderazgo y trabajo en equipo que desencadenó la organización conjunta de la caravana entre la comunidad. Vecinos que por años habían compartido la misma calle, por primera vez tenían un motivo para trabajar en conjunto y veían en la práctica que este trabajo lograba resultados concretos que beneficiaban a todos. Personas que en el proceso de coordinación de acciones, habían descubierto su capacidad de liderazgo.
El alcalde Robiel Pérez Estupiñan, además de participar en la caravana, manifestó su deseo de articular acciones, pues su administración ha detectado los mismos puntos a intervenir que el proyecto: ofrecer a niños y jóvenes posibilidades sanas y creativas de ocupación del tiempo libre, apoyar el talento artesanal de la comunidad, fortalecer los procesos organizativos y realizar formación ciudadana.
Después de esta multitudinaria caravana que ayudó a afianzar lazos de confianza, aprender a coordinar acciones y a trabajar en equipo, el siguiente paso a seguir es la concreción de los proyectos comunitarios que responderán a las necesidades anteriormente mencionadas.