La ‘reina de la tercera edad’ tiene una vivienda digna gracias a 15 desmovilizados
Para poner en práctica los conocimientos adquiridos durante el módulo de responsabilidad ciudadana, que hace parte de la estrategia de acompañamiento psicosocial, 15 desmovilizados en Ocaña (Norte de Santander) se pusieron a la tarea de reconstruir la casa de Rosmira Rojas, en una de las zonas más vulnerables del municipio.
Ocaña,16 de enero de 2010
Hace ocho años, Rosmira Rojas llegó al barrio 3 de abril, una de las zonas más vulnerables y pobres de Ocaña, un municipio de Norte de Santander. Allí, gracias a la Junta de Acción Comunal, consiguió un terreno donde improviso una casa.
Arreglar esa vivienda se convirtió en todo un reto para el grupo de desmovilizados que cursaron el año pasado el modulo de responsabilidad ciudadana que hace parte de la estrategia de acompañamiento psicosocial, que desarrolla la Alta Consejería Presidencial para la Reintegración para facilitar el regreso a la legalidad.
Durante los talleres psicosociales se barajaron varias opciones: arreglar un parque, pintar un colegio o arreglar la vivienda de Rosmira. Ganó la casa por simbolizar a la familia, institución que es muy apreciada por los desmovilizados, ya que sólo en la legalidad pueden tenerla verdaderamente.
Actos como este, además, permiten promover la convivencia pacífica, el restablecimiento de derechos de las víctimas, como lo es Rosmira, y la promoción de la reintegración social, económica y cultural de la población desmovilizada con un enfoque comunitario y diferencial.
La idea se fue materializando cuando el patrullero Ibáñez, el cabo Cuadrado y la profesional psicosocial Marlene Godoy gestionaron con comerciantes de Ocaña materiales para la construcción, arena, cemento y herramientas. También se unió a la iniciativa el presidente de la Junta de Acción Comunal. Precisamente fue él quien sugirió arreglar la vivienda de una pobre mujer conocida como ‘la reina de la tercera edad’.
A mediados de diciembre, el desmovilizado Angelmiro Bonet, el ‘ingeniero’ y 14 colombianos en proceso de reintegración, acompañados por la Policía Comunitaria y los habitantes del sector, se pusieron en la tarea de reconstruir la casa. Estucaron, pintaron, arreglaron la fachada, limpiaron la maleza y reforzaron un muro que divide la vivienda.
Al ver el compromiso de los participantes, los habitantes de la comunidad afirmaron que acciones como estas son las que necesita el país para recuperar el tiempo perdido y para crear lazos de confianza. Los desmovilizados también reflexionaron sobre la actividad, y decidieron seguir realizando actividades como esa para sembrar la reconciliación y la paz.