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SALA DE PRENSA - ALTA CONSEJERÍA PARA LA REINTEGRACIÓN
COLUMNAS DE OPINION - 2010

Banco de Tiempo

Dona tiempo e invierte en un mejor país

¿Tienes tiempo y quieres aprovecharlo?
Comparte tu tiempo,
ayuda a los demás y benefíciate de ello.

El Banco de Tiempo es un programa de la Alta Consejería Presidencial para la Reintegración que convoca, y articula la oferta de tiempo, talento y conocimiento de los ciudadanos profesionales con las necesidad de miles de desmovilizados en proceso de reintegración.

Existen distintos tipos de bancos, los financieros que manejan el dinero, los bancos de sangre que administración el líquido vital, los bancos de órganos que almacenan oportunidades de vida y hasta los banco de imágenes; pero qué pensaría usted si le hablaran de un banco del tiempo.

No se trata de una entidad que almacena el tiempo, puesto que es imposible; se trata de una estrategia que le brinda la oportunidad a cualquier colombiano de trasformar la vida de otro, de ayudar con tiempo a esos miles de colombianos que abandonaron los grupos armados ilegales para apostarle a la construcción de un país en paz.

El Banco de Tiempo se inició en el 2008 cuando la Fundación Colombia Presente, que lidera Ana Milena Muñoz de Gaviria, y la Alta Consejería para la Reintegración ACR se unieron para invitar a los colombianos a apoyar la reintegración con lo más valioso que puede tener el ser humano, su tiempo.

Cualquier empleado, empresario, estudiante o ciudadano que esté dispuesto a donar su tiempo, talento y conocimientos puede hacer parte del Banco de Tiempo ACR y asesorar los planes de negocios de la población desmovilizada, quienes en su etapa final de reintegración tienen la oportunidad de implementar un negocio que es apoyado económicamente por el Gobierno Nacional.

El Banco de Tiempo se comenzó a implementar en Bogotá, y debido a su gran acogida, se ha extendido a ciudades como Montería, Bucaramanga y Medellín. Recientemente llegó a la ‘ciudad de las oportunidades’, Barranquilla, donde ha tenido una excelente respuesta por parte de sus ciudadanos, que ya han donado cerca de 300 horas en los últimos tres meses.
En total se han donado en Colombia más de 10.000 horas, tiempo que se constituye en un aporte directo a la paz del país.

Colombianos por la reintegración

Decía el escritor José Saramago que “las miserias del mundo están ahí, y sólo hay dos modos de reaccionar ante ellas: o entender que uno no tiene la culpa y por tanto encogerse de hombros y decir que no está en sus manos remediarlo —y esto es cierto—, o bien asumir que, aun cuando no está en nuestras manos resolverlo, hay que comportarnos como si así lo fuera".

Afortunadamente en Colombia, son más las personas que están dispuestas a actuar a favor de la paz. Una prueba de ello es que más de mil donantes se han vinculado al Banco de Tiempo en todo el país y, sin ninguna retribución económica, dictan charlas, hacen talleres psicosociales, asesoran planes de negocio y hacen consultas médicas.

Una de las donantes es Adriana Vera, psicóloga de una entidad estatal, quien en su tiempo libre realiza talleres psicosociales a los desmovilizados, “Yo nunca había tenido contacto con esta población, lógicamente al principio sentí miedo, pero ese estigma de peligro que pesa sobre ellos ya se me cayó. Con ellos aprendí el significado de la palabra igualdad, y hoy los trato como a cualquier amigo o familiar”; afirma.

Al igual que ella, muchos universitarios de Los Andes y empresas enteras como Coltabaco y Coca Cola FEMSA se han sumado al Banco de Tiempo. La multinacional de bebidas, por ejemplo, ha encontrado en esta iniciativa una excelente forma de ejercer su responsabilidad social. Por eso, desde hace un año creó su propio Banco de Tiempo Coca Cola FEMSA, con el que los directivos y empleados han asesorado a más de 150 desmovilizados en el montaje y expansión de sus planes de negocios.

José Hernández*, uno de los desmovilizados que se ha visto beneficiado del Banco de Tiempo Coca Cola FEMSA, ha podido posicionar su tienda en Ciudad Bolivar, uno de los barrios más populares del sur de Bogotá. “Aprendemos cosas que realmente nos sirven, porque contamos con profesores muy buenos, con mucha experiencia, que nos explican cómo vender, cómo hacer promociones y cómo debe ser el servicio al cliente para que el negocio tenga éxito”, dice.

Sin duda, el Banco de Tiempo es la mejor estrategia para que las personas que dejaron el camino de la violencia conozcan a otros colombianos que siempre han estado en el lado de la legalidad y que a pesar de todo están dispuestos a aceptarlos, a brindarles una mano amiga y a asesorarlos para que puedan asumir un nuevo papel en la sociedad y en la economía; de tal forma que no pierdan está gran oportunidad que tienen de vivir dignamente en la civilidad.

Los donantes también se benefician con algo que no tiene precio, la satisfacción de haber aportado a la construcción de la paz de Colombia.

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